Cómo Aumentar la Inteligencia Emocional de Nuestros Hijos

Todo el que tenga niños pequeños me entenderá, cómo de GRANDES pueden ser sus emociones, para ellos todo es un mundo, y lo que nosotros vemos como algo nimio, ellos lo ven como lo más importante de su vida.

Con Valeria por ejemplo, es mucho más impulsiva que sus hermanos, más tremendista, todo se acaba en casa llorando o pegando un grito por su parte. De hecho, cuando fuimos a hablar con su profesora en una reunión, era como si nos estuviera describiendo una niña totalmente diferente. En el cole, ella es una estudiante modelo, relajada, tranquila, cooperativa y considerada con los demás. En casa, siempre está llorosa, es terca y todo lo tiene que discutir, hasta el punto que cuando no le das la razón, se va a su habitación enfada como si fuera una adolescente. Sólo tiene 6 años, pero nos planteamos que había llegado el momento de encaminar sus emociones, ya que ella sola no sabía hacerlo.

Cómo Aumentar la Inteligencia Emocional de Nuestros Hijos

Si bien no podemos evitar que nuestros hijos se sientan de esta manera (y tampoco deberíamos), todos queremos criar niños para que sean adultos emocionalmente inteligentes. Como padres, esto comienza ayudándoles a identificar, comprender y empezar a autorregular todas las emociones humanas.

¿Qué es inteligencia emocional?

La inteligencia emocional generalmente se considera como nuestra capacidad para identificar, expresar y controlar las emociones. Trabajando como enfermera (y como madre de tres hijos), sé que algunos niños son más capaces de adaptarse y enfrentar situaciones nuevas o diferentes, mientras que a otros hay que apoyarlos y se les debe enseñar de manera más intencional cómo manejar sus sentimientos.

Cuando pensamos en nuestro día a día, nos damos cuenta de la cantidad de emociones diferentes que manejamos: estamos felices porque nos han dado un ascenso, nos enfadamos porque a alguno de los niños se le ha olvidado poner el bote de leche en la nevera, entristecemos porque un compañero de trabajo debe cambiar de ciudad…

Cómo Aumentar la Inteligencia Emocional de Nuestros Hijos

Pero, ¿y nuestros hijos? Todavía están aprendiendo a reconocer sus sentimientos. Por lo tanto, es importante para los padres ayudarlos a identificar, comprender y comunicar sus sentimientos. Esto no solo es importante para su propio desarrollo emocional, sino que también puede allanar el camino socialmente, especialmente cuando un niño enfrenta una gran transición, como al empezar el colegio.

Entonces, ¿cómo ayudamos?

Cómo aumentar la inteligencia emocional de nuestros hijos

1. Etiquetar las emociones

Para comprender algo, primero necesitas aprender el lenguaje correcto para identificar y articular su comprensión de manera apropiada. Los libros son una gran herramienta para ayudar a los niños a comprender una variedad de emociones diferentes, y les ayudan a aprender palabras para describirlos también.

Cómo se sentirían las emociones: caliente, tembloroso, sudoroso, cálido, espinoso

Cómo pueden sonar las emociones: fuerte, callado, crepitante

Cómo se verían las emociones: pálido, rojo, apretado, enrojecido

Uno de mis libros ilustrados favoritos para ayudar a los niños a identificar sus emociones es El Monstruo de Colores. Hay otros muchos que también me encantan (os dejaré una lista con los que tenemos en casa), pero El monstruo de colores es un libro precioso y que os va a enamorar en cuanto lo leáis con vuestros hijos. Se trata de un monstruo con el que se pueden identificar, porque el pobre confunde sus emociones y no descubre por qué hasta que recibe ayuda de un amigo para resolverlas. Podemos usar fácilmente las imágenes en este libro para conectarnos con nuestro hijo y entablar una conversación con él sobre las emociones. Los colores pueden actuar como señales poderosas (es una de las razones por las que me parece ideal la película Inside Out, si no la habéis visto con los peques, os invito a verla).

Cómo Aumentar la Inteligencia Emocional de Nuestros Hijos

Cuando nuestro hijo se sienta enfadado o triste, podemos hablar con él sobre cómo se siente, qué le hizo sentirse de esa manera y relacionar su experiencia con el libro preguntándole de qué color es en ese momento.

2. Poseer las emociones

A todos nos gusta sentir que pertenecemos a alguna parte. Los niños a veces pueden sentirse muy confundidos y solos con sus emociones. Como adultos, podemos ayudarlos a comprender que una gama de emociones es perfectamente normal, simplemente hablando en voz alta acerca de cómo nos sentimos en diferentes momentos.

Estoy tan enfadado conmigo mismo en este momento. Se me olvidó de recoger la compra del supermercado. Ahora tendré que ir a propósito a recogerla, pero sé que no debería conducir cuando me siento así, por lo que voy a dar un paseo para calmarme antes de ir.

Puede parecer extraño y forzado, pero es tan valioso para nuestros hijos escuchar que cómo sentimos es exactamente cómo se sienten ellos a veces, y si incluimos lo que hacemos para cambiar cómo nos sentimos, entonces tenemos las herramientas perfectas para ayudarles.

Hay que darles tiempo, espacio y el lugar que necesitan para manejar sus emociones, y después tratar de hablar con ellos (cuando estén más tranquilos) sobre lo que les pasó.

3. Demostrar las emociones

Es importante que les demostremos que nos importa preocuparnos por ellos y que lo que les ocurre (por banal que nos parezca) es muy importante.

A veces solo necesitan saber que los estamos escuchando, que simpatizamos con ellos incluso si no podemos darles una solución o estar de acuerdo con ellos.

Cómo Aumentar la Inteligencia Emocional de Nuestros Hijos

Deja tu móvil, tu libro… y siéntate a cenar con ellos, manteniendo una conversación, preguntando qué tal les ha ido el día, dejando que se expresen y nos cuenten por ellos mismos.

Los niños necesitan saber que nosotros somos sus mayores admiradores, que los queremos, los amamos, aunque no siempre nos guste lo que hacen. Debemos enseñarles a distinguir entre las dos cosas, querer a alguien no significa estar siempre de acuerdo.

Te quiero, pero no me gusta cuando me gritas de esa manera. Estás triste, ¿quieres contarme qué te ocurre?

4. Construir herramientas

Las emociones siempre tienen altibajos, es algo que debemos enseñarles. Los adultos no nos sentimos felices todo el tiempo, pero tampoco estamos tristes todo el tiempo. Un día en la vida de cada uno de nosotros puede ser una mezcla de emociones. Enseñar a nuestros hijos a reconocer y expresar sus emociones sin afectar a los demás es muy importante. A medida que crecen, podemos enseñarles a manejar mejor sus emociones.

Necesitamos equipar a nuestros hijos con algunas herramientas para ayudarlos a manejar sus emociones, deben comprender que las emociones son simplemente la manera en que nuestros cuerpos nos envían mensajes, señales de algo en nuestras vidas que necesita ser manejado de manera diferente.

Cuando los niños son más pequeños pueden necesitar nuestro apoyo para ver más allá del problema inmediato, pero a medida que crecen y maduran, deben ir desarrollando cierta capacidad de recuperación e inteligencia emocional para resolver sus propios problemas, siempre estando nosotros detrás para respaldarlos cuando lo necesiten.

Si podemos ayudar a nuestros hijos a hacer eso, a desarrollar un alto nivel de inteligencia emocional, igual conseguimos hacer de su mundo de adultos un lugar más amable y agradable donde vivir.

FOTOS: https://www.shutterstock.com

¡Que os divirtáis! :D y recordad que también podéis seguirme en mi blog de viajes y en la página de Fans Disney España, además de en mi Instagram, allí os espero con más información y sorteos interesantes.
Instagram 

APÚNTATE Y NO TE PIERDAS NADA

Para enteraros de todo y no perderos ningún post, podéis suscribiros a nuestro Newsletter.

Recibe en tu e-mail todas las novedades

Deja un comentario

Este sitio usa Akismet para reducir el spam. Aprende cómo se procesan los datos de tus comentarios.