convulsiones febriles

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Cuando nuestros fieras están enfermos y tienen fiebre, los padres lo pasamos fatal, nos genera un estado de estrés fuera de lo normal; pero si además de la fiebre, el niño tiene convulsiones, la cosa puede volverse mucho peor en cuestión de segundos.

Si bien las convulsiones febriles pueden asustar y hacer que cualquier padre se preocupe mucho más de lo habitual, hay algunas cosas que debes saber sobre ellas para llevarlo un poquito mejor.


¿Qué es una convulsión febril?

Hace unos meses te expliqué qué es la fiebre y cómo manejarla; una convulsión febril es un episodio convulsivo que ocurre durante la fiebre, en niños con edades comprendidas entre 6 meses y 6 años.

Ocurren con mayor frecuencia en niños pequeños entre 12 y 18 meses. La convulsión generalmente dura de unos pocos segundos a unos pocos minutos y se acompaña de una temperatura elevada, por encima de los 38ºC.

fiebre alta en niños

Generalmente termina sin hacer nada de nada y que tu hijo las tenga no significa que vaya a sufrir daño cerebral o epilepsia, pero sí puede aumentar el riesgo de que tenga una convulsión febril en el futuro.

¿Por qué ocurren las convulsiones febriles?

Nadie está seguro de por qué ocurren, pero hay varias teorías sobre ellas.

  • Se piensa que puede ser más por la rapidez con que aumenta la fiebre, que por la elevación de la temperatura.
  • También se cree que las convulsiones febriles están relacionadas con ciertos virus y la forma en que los niños (mientras están desarrollando el cerebro) reaccionan a ese virus.
  • Si hay antecedentes familiares de convulsiones febriles.
  • Uno de cada tres niños que tienen una convulsión febril tendrá otra, pero en su mayor parte las habrán superado pasados los 6 años.

Las convulsiones febriles generalmente no causan ningún daño a largo plazo. La mayor parte de los daños a causa de ellas se debe a lesiones por caerse de la superficie en la que están tumbados cuando tienen una convulsión o asfixia con saliva, y todo esto puede prevenirse con los primeros auxilios adecuados.

¿Qué debes hacer ante ellas?

Si tu hijo tiene una convulsión febril, lo primero que debes hacer es mantener la calma y asegurarte de que esté en una superficie segura, como el suelo. Lo principal es que no pueda caerse y hacerse daño.

Retira cualquier cosa que haya alrededor y con la que pueda hacerse daño y molestarte a ti.

Además, asegúrate de ponerlo de lado para evitar que se ahogue. Hay que estar atento a cualquier problema de respiración y/o cualquier cambio de color alrededor de los labios del niño.

Registra el tiempo que ha durado al convulsión, si es posible.

Tras la convulsión (sobre todo si es la primera vez que le ocurre), llévalo a urgencias para asegurarte de que no ha sido un tipo de convulsión más grave.

Lo que NUNCA debes hacer

  • Nunca intentes contener a tu hijo.
  • NO le pongas nada dentro de la boca.
  • NO lo metas en la bañera con agua tibia, ni fría, ni caliente.
  • NO debes administrarle medicamentos para ayudar a reducir la fiebre, hasta que termine el episodio.
  • Siempre debes llevar a tu hijo al hospital después de una convulsión.

Una vez que se determina que tu hijo ha tenido una convulsión febril, puedes tratar la fiebre en casa, según sea necesario. Pero tomar antitérmicos no va a evitar que suceda otra.

¿Tu hijo ha experimentado alguna vez convulsiones febriles? ¿Cómo reaccionaste?

Stock Photos from Rehan Qureshi/Shutterstock


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